La sialoendoscopia es un procedimiento que utiliza un endoscopio rígido de pequeño tamaño (1-1,3 mm) para explorar los conductos salivares.

Se utiliza para buscar la causa de malfuncionamiento de las glándulas salivares (submaxilar, parotídea).

El síntoma que refiere el paciente con más frecuencia es un aumento del tamaño de la glándula que coincide con el momento en que el conducto debe ser capaz de evacuar más saliva: durante la masticación al comer.

El paciente nota un aumento de tensión en la zona glandular que puede ser muy evidente en la cara, cuando se afecta la glándula parótida.

El drenaje de la glándula puede ser inadecuado porque se produce un estrechamiento del conducto (estenosis), porque se formen tapones mucosos obstructivos o porque un sialolito (piedra) obstruya el conducto.

En cualquiera de estos casos, la sialoendoscopia es de utilidad. Se puede dilatar en caso de estenosis, irrigar en caso de tapones mucosos y extraer la piedra (con un balón, con una cestas o mediante láser).

La técnica se realiza con anestesia local y sedación o bajo anestesia general en función de la complejidad del procedimiento.

Se dilata la salida del conducto y se introducen unas guías de tamaño creciente que aumentan el diámetro del conducto, hasta permitir la entrada del sialoendoscopio.

Con control videoendoscópico se va explorando el árbol ductal buscando la zona de estenosis, el tapón obstructivo o la piedra.

Se utilizan cestas similares a las empleadas para retirar cálculos renales para extraer la piedra, que suele ser de hidroxiapatita.

En ocasiones, hay que fragmentarla mediante láser para permitir su extracción o realizar una cirugía combinada endoscópica y abierta con/sin monitorización del nervio facial.

La llegada del sialoendoscopio ha permitido evitar la extirpación de la glándula en muchas ocasiones, ya que el único modo de solucionar el problema hasta entonces era extirparla completamente mediante cirugía abierta (cervicotomía o parotidectomía).

Consulte con su otorrinolaringólogo si en su caso, la sialoendoscopia puede identificar la causa que impide un adecuado funcionamiento de la glándula.